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UNOS ZUECOS PARA MI
Un muchacho holandés cuenta su estancia veraniega en Amsterdam, en casa de sus tíos. A partir de una visita a un fabricante artesano de zuecos, se entera de que la competencia de las grandes fábricas está acabando con su forma de vida. Los zuecos se amontonan en el taller y nadie los compra.
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