Haz clic en la imagen para ampliarla
Fecha de edición: 12/07/2021
MI DIEGO
Cuando el corazón de Maradona se detuvo las calles de Buenos Aires enmudecieron. En el silencio latía un sentimiento colectivo difícil de explicar. Se iba el crack que se elevó desde el barro a la cima. El jugador tocado por «la mano de Dios» que licuaba la sangre de San Genaro. El amigo de Fidel que vestía abrigos de piel. El hombre que desafió a los poderosos sin renegar de su origen. El adicto que reconoció sus errores porque «la pelota no se mancha». El fantasma de sí mismo que nunca se rendía…
El contacto de seguridad todavía no está disponible. Si necesitan esta información solicítenla mediante este enlace
Este artículo no tiene advertencias de seguridad. Si tienen alguna duda al respecto consulten al contacto de seguridad.
Productos relacionados
ALGO SUPUESTAMENTE DIVERTIDO QUE NUNCA VOLVERÉ A HACER
Novedad. Próxima publicación