Haz clic en la imagen para ampliarla
Fecha de edición: 08/04/2010
LA CIGARRA Y LA HORMIGA
Había una vez una cigarra que, sentada tranquilamente sobre una hoja, disfrutando del sol del verano, cantaba todo el día. Si veía pasar una pareja de ratoncitos buscando semillas, la cigarra cantaba: ¡Ay, ratoncito, cuanto afán por querer todo el año trabajar! ¡Cuanto afán, ratoncita: la fatiga te marchita!
El contacto de seguridad todavía no está disponible. Si necesitan esta información solicítenla mediante este enlace
Este artículo no tiene advertencias de seguridad. Si tienen alguna duda al respecto consulten al contacto de seguridad.