Haz clic en la imagen para ampliarla
Fecha de edición: 14/03/2003
EL RETRATO DE DORIAN GRAY
Cuando se publicó El retrato de Dorian Gray, los críticos reaccionaron como de costumbre acusando a su autor de inmoralidad. Wilde se defendió diciendo que su novela era "una verdadera obra de arte", de la que se desprendía una importante lección ética. (En realidad, estaba parafraseando su propio prólogo, donde se contiene la célebre frase: No hay obras moralmente buenas o malas, sino bien escritas o mal escritas). El tema de la consecución de la eterna juventud a cambio del alma era antiguo, y Goethe lo había resucitado a principios de siglo con su Fausto. Pero Wilde supo darle tal tono de melancolía y desasosiego, que un siglo después sigue fascinándonos.
El contacto de seguridad todavía no está disponible. Si necesitan esta información solicítenla mediante este enlace
Este artículo no tiene advertencias de seguridad. Si tienen alguna duda al respecto consulten al contacto de seguridad.